Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei - Tal día como hoy La vida y enseñanzas de san Josemaría día a día http://www.es.josemariaescriva.info/ <![CDATA[27.6.1933]]> Escribe, durante unos ejercicios espirituales: “Jesús... callado. Iesus autem tacebat. ¿Porqué hablo yo, contando mis penas? Callaré. Buscaré la alegría en los desprecios: siempre me harán menos de los que merezco. Puedo yo acaso preguntar: Quid enim mali fecit? [¿qué mal he hecho]”.]]> <![CDATA[26.6.1975]]> Fiesta de san Josemaría Escrivá de Balaguer. Al filo del mediodía, fallece repentinamente en Roma, después de haber mirado con inmenso cariño por última vez una imagen de la Virgen de Guadalupe que presidía el cuarto de trabajo. Cinco años antes, durante su estancia en México, había musitado frente a una pintura en la que la Señora da una rosa a san Juan Diego: “Así quisiera morir: mirando a la Santísima Virgen, y que ella me dé una flor”. La fotografía fue tomada esa misma mañana.]]> <![CDATA[25.6.1944]]> Ordenación de los tres primeros sacerdotes del Opus Dei –Álvaro del Portillo, José Luis Múzquiz y José María Hernández de Garnica. Este día comenta a sus hijos: “Os preguntarán: ¿y qué os decía el Padre el día de la ordenación de los tres primeros? Y les contestaréis vosotros: pues nos decía: que seais hombres de oración; hombres de oración y hombres de oración”.]]> <![CDATA[24.6.1974]]> Don Javier Echevarría le ayuda a ponerse el micrófono antes de comenzar una tertulia con numerosas personas en Argentina. En otro de esos encuentros, al día siguiente, dice: “Que sembréis la paz y la alegría por todos lados; que no digáis ninguna palabra molesta para nadie; que sepáis ir del brazo de los que no piensan como vosotros. Que no os maltratéis jamás; que seáis hermanos de todas las criaturas, sembradores de paz y de alegría”.]]> <![CDATA[23.6.1946]]> Llega a Roma, por primera vez. Cuenta Monseñor Álvaro del Portillo: “Cuando divisó por vez primera la cúpula de San Pedro desde la Via Aurelia, rezó muy conmovido un Credo. Habíamos subarrendado algunas habitaciones de un apartamento en el último piso de un edificio de la plaza de Città Leonina, n. 9, que tenía una terraza desde la que se veía la Basílica de San Pedro y el Palacio pontificio. Llevado por su amor al Papa, y emocionado por estar tan cerca de sus habitaciones, el Padre permaneció en la terraza toda la noche, rezando, sin dar importancia al cansancio del viaje ni a su falta de salud, ni a la tremenda sed que le producía su enfermedad, ni a los contratiempos del viaje en barco”.]]> <![CDATA[22.6.1933]]> Percibe una intervención directa de Dios en su alma. En una anotación manuscrita deja escrito lo sucedido: “A solas, en una tribuna de esta iglesia del Perpetuo Socorro, trataba de hacer oración ante Jesús Sacramentado expuesto en la Custodia, cuando, por un instante y sin llegar a concretarse razón alguna -no las hay-, vino a mi consideración este pensamiento amarguísimo: «¿y si todo es mentira, ilusión tuya, y pierdes el tiempo.... y –lo que es peor- lo haces perder a tantos?» Fue cosa de segundos, pero ¡cómo se padece! Entonces, hablé a Jesús, diciéndole: «Señor (no, a la letra), si la Obra no es tuya, desbarátala ahora mismo, en este momento, de manera que yo lo sepa». «Inmediatamente, no sólo me sentí confirmado en la verdad de su Voluntad sobre su Obra, sino que vi con claridad un punto de la organización, que hasta entonces no sabía de ningún modo solucionar»”.]]> <![CDATA[21.6.1946]]> Viaja por primera vez a Roma. Sale del puerto de Barcelona en el “J.J. Sister”. Años más tarde recordará este viaje: “Vine a Roma, con el alma puesta en mi Madre la Virgen Santísima y con una fe encendida en Dios Nuestro Señor, a quien confiadamente invocaba, diciéndole: Ecce nos reliquimus omnia, et secuti sumus te: quid ergo erit nobis?: ¿Qué será de nosotros, Padre mío?”.]]> <![CDATA[20.6.1957]]> Fallece en Roma, Carmen Escrivá, hermana del Fundador del Opus Dei, al que ayudó incondicionalmente desde los comienzos: “Se acabaron las lágrimas en el momento en que murió; ahora estoy contento, hijos míos, agradecido al Señor que se la ha llevado al cielo; con el gozo del Espíritu Santo. Me tenéis que dar la enhorabuena, porque ya está en el cielo. Estaba ilusionada con irse al cielo, ilusionadísima. Ya nos está encomendando”.]]> <![CDATA[19.6.1933]]> Anota: “Espéralo todo de Dios. Él no pierde batallas”.]]> <![CDATA[18.6.1931]]> Deja el Patronato de Enfermos, un centro asistencial de personas pobres. Le costaba arrancarse de allí, donde tenía la posibilidad de aliviar y ofrecer los sufrimientos de los enfermos: “Pienso que algunos enfermos, de los que asistí hasta su muerte, durante mis años apostólicos, hacen fuerza al Corazón de Jesús”, medita para sí.]]>